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martes, 4 de marzo de 2014

BLAISE PASCAL: UN HOMBRE DE DIOS

BLAISE PASCAL: UN FILÓSOFO Y CIENTIFICO CRISTIANO


"Hay camino que al hombre le parece derecho,
Pero al final es camino de muerte."
Proverbios 16:25


 Su legado científico

Blaise Pascal (1623-1662) fue un científico francés, recordado como un prodigio matemático, físico, inventor, escritor, y filósofo cristiano.

Pascal recibió su educación en el hogar, por parte de su padre, Etienne Pascal, quien era conocido por su interés por la ciencia. A la tierna edad de once años, Pascal llamó la atención con sus habilidades matemáticas expresadas al realizar una nota sobre los sonidos de cuerpos vibrantes.

Pascal comenzó a hacer contribuciones que cambiarían el rumbo de las ciencias matemáticas, a la temprana edad 16 años, cuando escribió un pequeño titulado "Essai pour les coniques" (""Ensayo sobre las cónicas") (1939-1940), en el que desarrolló un procedimiento binomial de la geometría proyectiva, que tituló el "hexagrama místico", hoy en día mejor conocido como el "Teorema de Pascal".  René Descartes consideró este ensayo tan brillante que apenas podía creer que hubiera escrito por alguien tan joven, y animó su compatriota a seguir estudiando la geometría y las cónicas.

 A los 19 años, Pascal inventó la primera calculadora mecánica (1642), considerada el primer tipo de computador, que llamó "máquina de aritmética", hoy mejor conocida como la "Pascalina", la cuál tenía la posibilidad de realizar cálculos tanto decimales como no-decimales.


Más tarde, realizó importantes contribuciones a la neumática, al cálculo de probabilidades (cálculo infinitesimal), y a la mecánica de fluidos. Desarrolló diversos experimentos sobre la la presión atmosférica, la densidad, el peso,  y los vasos comunicantes, con los que finalmente desarrolló una fórmula que es el fundamento base de los estudios y operaciones hidráulicas en la actualidad, conocido hoy en día como "Principio de Pascal" o "Ley de Pascal", en honor a su memoria. Con estos avances, Pascal innovó radicalmente el paradigma científico de los estudios de hidrostática e hidrodinámica.

En 1654, Pascal desarrollaría una representación de los coeficientes binomiales conocida como "Triángulo Aritmético" o "Triángulo de Pascal", y logró mejoras para estudiar la ruleta geométrica y el cicloide en 1658. En estos años, mantenía correspondencia con Pierre de Fermat. En última instancia, esta colaboración establecería contribuciones trascendentales que dieron nacimiento a la Teoría de la probabilidad, que hoy día es extensamente usada en el campo de la estadística, y en las llamadas "ciencias exactas". Eventualmente, Pascal formularía el principio de inducción, en el cual se basan muchas de las pruebas de las matemáticas.

Pascal también inventó uno de los primeros tipos de jeringa (no hipodérmica), reprodujo ejemplares del barómetro de mercurio y algunos le atribuyen incluso el primer reloj de pulsera. Así mismo, gracias al "principio de Pascal" se pudo lograr la invención de la prensa hidráulica. Su último gran logro científico llegó en 1661, cuando dirigió la construcción del primer tranvía público, y la inauguración de la primera línea de autobuses de París.

Además fue conocido por sus debates teológicos-filosóficos sobre René Descartes, y por otros ensayos variados, que incluyen "El espíritu Geométrico", en donde escribió:
"Movimiento, número, espacio. . .  Estas tres cosas, que comprenden todo el universo, de acuerdo con las palabras: 'Deus omnia fecit en pondéré, en numero, et mensura', [Dios ha hecho todas las cosas con peso, número y proporción]. Tienen una conexión recíproca y necesaria porque no nos podemos imaginar el movimiento sin algo que se mueve... el movimiento no poder existir sin el espacio, vemos estas tres cosas incluidas en la primera. El tiempo incluso también está comprendido en él; porque el movimiento y el tiempo son relativos el uno al otro, la velocidad y la lentitud, que son las diferencias de movimiento, tienen una relación necesaria con el tiempo. Así, hay propiedades comunes a todas estas cosas, cuyo conocimiento abre la mente a las grandes maravillas en la naturaleza." (Pascal, Ensayo: "Of the Geometrical Spirit", Section First—Of the method of geometrical, that is, of methodical and perfect demonstrations. p. 436.)

En su tratado "El arte de la persuación" Pascal habló de su concepción del método científico, postulando tres reglas sobre (1) definiciones, 2) axiomas, y 3) demostraciones para llegar al conocimiento. "Sólo hablo de las verdades a nuestro alcance", señaló en su escrito, asegurando que el conocimiento de las verdades de Dios no se encasilla en la metodología humana:
"Las verdades divinas... son infinitamente superiores a la naturaleza: sólo Dios puede ponerlas en el alma de una forma en que a Él le agrade. Yo sé que Él ha deseado que éstas deban entrar desde el corazón a la mente, y no de la mente al corazón, para humillar ese poder orgulloso de razonamiento de pretende tener derecho a ser juez de las cosas que la voluntad elige; y para curar esta enferma voluntad que está totalmente corrompida por los apegos inmundos. Y de ahí viene que cuando se habla de cosas humanas, decimos que es necesario conocer antes de que podamos amarlas, lo que ha pasado a un proverbio, [Ignoti nulla cupido]. Los santos, por el contrario, dicen que cuando se hable de cosas divinas, es necesario amarlas con el fin de conocerlas, y que sólo accedemos a la verdad a través del amor, de lo que han hecho una de sus máximas más útiles.  (El arte de la persuación, p. 406).

A pesar de su profundo interés por la ciencia, de esta forma Pascal llegó a reconocer que los límites del intelecto humano, o las "razones de la mente", no son capaces de proporcionar todas las respuestas, tal como él lo escribió:
«El último paso de la razón es el reconocimiento de que hay un número infinito de cosas que están más allá de ella»

Blaise Pascal sostenía lo siguiente:
«El amor tiene razones que la razón no entiende»
«Es el corazón el que percibe a Dios y no la razón. Eso es lo que la fe es: Dios percibido por el corazón, no por la razón»
Su tradición familiar

Pascal había crecido en un ambiente católico tradicional, y su familia era creyente típica también, hasta que en 1646 su padre sufrió un accidente y fue confinado al hogar. Algunos vecinos jansenistas comenzaron a visitar a su padre y toda la familia terminó por relacionarse al jansenismo, un movimiento teológico formado por Cornelio Jansenio, que buscaba reformas en la iglesia cristiana, y se oponía radicalmente a los jesuitas, el grupo religioso que dominaba la época.

De esta época datan algunas cartas que Pascal envió a su hermana Jacqueline y otros conocidos, a quienes les escribía sobre diversas cuestiones, incluyendo las espirituales.

En una de estas cartas confiesa sobre sus errores pasados:
"No he traído nada más que confusión y problemas para mí mismo, que solo Dios puede calmar, y en lo que trabajaré con cuidado, pero sin impaciencia y sin inquietud, conociendo bien que ambas cosas me quitarían de esto.

Repito que solo Dios puede calmarlo, y que voy a trabajar para ello... al verme a mí mismo reducido a solo mí mismo, solo me queda orar a Dios que Él bendiga esto con éxito." (Carta de Pascal a su hermana Jacqueline, 26 de enero, 1648, p. 326)

En otra carta escribió:
“Un libro o un sermón, sin importar lo común que sea, trae más beneficios al que lo que oye o lo lee con la mejor disposición, de lo que hace la excelencia de los discursos más elevados, que a menudo traen más placer que instrucción.” (Carta de Pascal a su hermana Jacqueline, a Madame Perier, 45 de noviembre, 1648, París, 5 de noviembre. p. 334.)

Después de la muerte de su padre en 1651, su hermana Jacqueline entraría a un convento en Port-Royal. Pascal escribió el epitafio de su padre, y pasaría por un momento de tristeza, pidiendo a su hermana Jacqueline que orara por él.

Su conversión definitiva

Mèmorial
Pascal sentía una fuerte necesidad de acercarse más a Dios, y finalmente, el 23 de noviembre de 1654, el científico tuvo una experiencia religiosa que cambiaría su rumbo en la vida de forma definitiva. [1] El matemático describió su vivencia en un escrito conocido como el "Mèmorial", el cuál se cita a continuación:

"Desde las diez y media de la noche hasta media hora después de la media noche, ¡FUEGO!  

Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob, no de los filósofos ni de los letrados. Certidumbre, certidumbre, sentimiento, gozo, paz. El Dios de Jesucristo. «Deum meum et Deum vestrum» [Mi Dios, Dios de ustedes] Tu Dios será mi Dios.  

El mundo olvidado, y todo excepto Dios. Uno se encuentra a sí mismo sólo por el camino de las direcciones que se enseñan en el Evangelio.

Oh justo Padre, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido. Alegría, alegría, alegría, lágrimas de alegría.

Me separé de Él. «Dereliquierunt me fontem aquae vitae» [Me han abandonado a mí, fuente de agua viva] ¿Dios mío, me dejarás? Que nunca me separe de Ti eternamente.

«Esta es la vida eterna, que te conozcan a Ti, único Dios verdadero, y al que has enviado. Jesucristo, Jesucristo».

Me separé de Él. Corrí lejos de Él, renuncié a Él. Lo crucifiqué.
Que nunca me separe de Él. Uno se preserva solamente por el camino de las lecciones enseñadas en el Evangelio. Renuncia total, y vida. Y lo demás." (Marvin Richard O'Connell (1997), Blaise Pascal: Reasons of the Heart, Wm. B. Eerdmans Publishing, p. 96.)

Aquí, Pascal incluye fragmentos del Evangelio de Juan, aludiendo a otros versículos del Nuevo Testamento como Juan 17:3,  Juan 3:15-21,  Juan 6:29,  y Juan 14:6. Su perspectiva sin duda alguna cambió como muestran sus trabajos posteriores.
Sus tratados teológicos

Las creencias de Pascal se reflejaron en múltiples escritos que aun se conservan. Aunque algunos de sus tratados son muy poco conocidos, la teología y filosofía de vida que abordan demuestran un claro compromiso con la fe cristiana. Algunos de ellos fueron traducidos al inglés como los "Minor Works" de Blaise Pascal, e incluyen los siguientes ensayos:
Comparison Between Christians Of Early Times and Those of To-day.[Comparación entre los cristianos de los primeros tiempos y los de hoy en día]
Discourses on the Condition of the Great
[Discursos sobre la condición de los Destacados]
The Art of Persuasion
[El arte de la persuación]
On the conversion of the sinner
[Sobre la conversión del pecador]
Prayer, to Ask of God the Proper Use of Sickness
[Oración para Pedir a Dios el Uso Apropiado de la Enfermedad]
Fragmentos de algunos de estos escritos se citan a continuación:
"La primera cosa con la que Dios inspira el alma que Él se digna a tocar, verdaderamente es un conocimiento y una comprensión de lo más extraordinaria por medio del cuál el alma considera las cosas y a sí misma en una forma totalmente nueva." (Sobre la conversión del pecador, Frase introductoria, p. 388)

"Porque [el alma] considera que, sin importar cuan grande sea el número de los que envejecen en las máximas del mundo, y sin importar la que sea autoridad de esta multitud de ejemplos de aquellos que ponen su felicidad en este mundo, es sin embargo cierto que a pesar de que las cosas del mundo llegarían a tener algo de placer sustancioso, que es reconocido como algo falso por una infinidad de ejemplos terribles y continuos, es inevitable que perdamos estas cosas, o que la muerte, al final, nos prive de ellas, así que el alma, habiendo acumulado tesoros de los bienes temporales, de cualquier tipo que sean, ya sea de oro, o ciencia, o reputación, tiene una necesidad indispensable de encontrarse a sí misma despojada de todos estos objetos de su felicidad, y que en consecuencia, si estas cosas han tenido con qué satisfacerla, éstas no siempre tendrán con qué satisfacerla. . .

Así que, por una humildad santa que Dios exalta por encima de orgullo, el alma es exaltada por encima del carácter general de la humanidad: condena su conducta, detesta sus máximas, lamenta de su ceguera, se dedica a la búsqueda del verdadero bien . . .

Porque, aunque [aun] no siente los encantos con que Dios recompensa la continua piedad, comprende, sin embargo, que las cosas creadas no pueden ser más hermosas que su Creador, y esta razón, ayudada por la luz de la gracia, le hace entender que no hay nada más amoroso que Dios, y que Él sólo puede apartarse de aquellos que lo rechazan, ya que tenerle es desearle sólo, y rechazarlo es perderle." (Sobre la conversión del pecador, frase introductoria, p. 389-390)

Pascal hizo un llamado a regresar a los principios de la Iglesia del cristianismo primitivo, en su "Comparación entre los cristianos de los primeros tiempos y los de hoy en día":
"En los primeros tiempos, los cristianos estaban perfectamente instruidos en todos los aspectos necesarios para la salvación, mientras que hoy en día vemos tan burda ignorancia de éstos, que casi hace llorar a todos los que tienen sentimientos de ternura por la Iglesia.

Los hombres en ese tiempo sólo entraban a la Iglesia después de grandes trabajos y largos anhelos, ahora encuentran su camino sin ningún problema, sin cuidado y sin trabajo. Sólo eran admitidos después de una rigurosa examinación. Ahora son recibidos antes de que estén en condiciones de ser examinados. En ese tiempo no eran recibidos antes de haber abjurado su vida pasada, hasta después de haber renunciado al mundo, a la carne y al diablo. En resúmen, era necesario que antes abandonaran al mundo con el fin de ser recibidos en la Iglesia." (Comparison Between Christians of Early Times and Those of To-Day)

"Todos los excesos, toda la violencia y toda la vanidad de los hombres destacados, provienen del hecho de que ellos no saben lo que son... es necesario que uno se olvide de sí mismo." (Disursos sobre la condición de los destacados, Sección I, pp. 384-385.)

"Hay algunos hombres que se exponen a sí mismos a la condenación tan tontamente por la avaricia, por la brutalidad, por el libertinaje, por la violencia, por los excesos, por blasfemias!... en verdad que siempre es una gran necedad de el hombre se exponga a sí mismo a la condenación, y por lo tanto no debe detenerse en esto. Él debe despreciar el deseo y su reino, y aspirar a ese reino de amor en el que todos los asuntos no respiran más que amor, y no desear nada más que los beneficios del amor." (Disursos sobre la condición de los destacados, Sección III, pp. 387.)

"Ellos, sin embargo, han corrompido este orden, al hacer las cosas profanas lo que deberían hacer con las cosas santas, porque de hecho, escasamente creemos algo, a menos de que nos plazca. Y de ahí viene la aversión que se tiene de consentir a las verdades de la religión cristiana que se oponen a nuestros placeres. "Háblanos de cosas agradables y te escucharemos," le dijeron los judíos a Moisés; ¡Como si el agrado de una cosa debiera regular la creencia! Y es para castigar a este desorden por una orden que se ajustaba a Él, que Dios solamente derrama Su luz en la mente después de haber sometido la rebelión de la voluntad por una dulzura completamente celestial que la encanta y la gana."  (El arte de la persuación, p. 407)
Su denuncia a la apostasía

Otra de las obras de Pascal sobre religión, incluyen las llamadas "Lettres provinciales" o "Cartas Provinciales" (1656-1657) que fueron 18 cartas teológicas que Pascal escribió (a manera de diálogo o conversación) una historia en la que denunciaba las doctrinas de los jesuitas y diversos aspectos de esta organización católica, exponiendo a los líderes religiosos de la época de haber abandonado los principios de la verdadera moral cristiana.

La temática de diálogo en las cartas cuestionaba los sacramentos de penitencia, y arduamente atacaba la "casuística" (una especie de relativismo moral usado por la iglesia católica). Además arremetía contra el abuso de poder; y criticaba la doble moral o el doble ánimo de los jesuitas. Exploraba los problemas de las enseñanzas del purgatorio, y otras cuestiones en torno a tradiciones engañosas practicadas por la iglesia católica como las indulgencias, las penitencias y la "falsa devoción a la virgen que han introducido los Jesuitas" (Cap. 9).

Por otro lado, exaltaba la gracia de Dios, la predestinación y la autoridad de Cristo como sacerdote supremo. Cuestionaba la confesión ante los sacerdotes, los sacramentos falsos, la idolatría, y la carta final desafiaba la autoridad moral del "papa" Alejandro VI.

Con todo esto, era de esperarse que la Iglesia católica reaccionara en contra de las cartas. El "papa" Inocencio XI condenó las cartas provinciales y el Rey Louis XIV (El "rey Sol", católico, que pretextaba su gobierno por supuesta autoridad divina), mandó a quemar y destruir el libro en 1660. En 1661, Luis XIV suprimió el movimiento Jansenista en Port-Royal.

En un extracto de las Cartas Provinciales, se escribe lo siguiente como respuesta que el autor le da a un cura jesuita:
"Se lee en el Evangelio: 'Dad limosna de lo que os es superfluo'; y sin embargo, muchos casuistas han encontrado medio para librar a los más ricos de la obligación de dar limosna. ¿Podréis ignorar que el Apóstol San Pablo juzga 'dignos de muerte no solo a los autores de los males sino también a los que prestan su consentimiento a ellos'? . . . 

Obligáis a los confesores a absolver, mas que como jueces, como esclavos, a pecadores envejecidos, sin mudanza de vida, sin señal alguna de dolor, ni más que promesas cien veces quebrantadas. La licencia de sacar de su quicio las reglas más santas del gobierno cristiano, llega a la suversión entera de la ley del Señor. Se viola el mandamiento grande que comprende la ley y los profetas: se ataca la piedad en el corazón: se arroja de él aquél espíritu que da la vida: se dice que no es necesario amar a Dios para salvarse y aun se pretende que está dispensa de su amor, es la ventaja que Jesucristo trajo al mundo. La impiedad ha llegado a su colmo. . .
¡Extraña teología la de nuestros días! ¡Se osa levantar el anatema que pronuncia San Pablo contra los que no aman al Señor Jesús! ¡Se destruye lo que dice San Juan, que aquel que no ama permanece en la muerte, y lo que dice el mismo Jesucristo, que quien no le ama no sigue sus preceptos!. 
El misterio de iniquidad está cumplido. Abrid por fin los ojos, y ya que no han podido conmoveros los demás extravíos de vuestros casuistas, basten a reduciros los excesos que se advierten estos.

Con todas veras lo deseo por vos y vuestros padres, y ruego a Dios que dignándose hacerles conocer cuan falsa es la luz que los ha conducido a tales precipicios, llene de su divino amor los corazones de quienes han podido atreverse a dispensar de Él a los hombres." (Las provinciales, 1841, Carta décima, "Sobre el amor de Dios", p. 148)
 Su apología de la fe cristiana
"...haceos tesoros en el cielo,
donde ni polilla ni orín corrompen,
y donde ladrones no minan ni hurtan."
—Jesucristo (Mt. 6:20)

Además de todas las Cartas y los ensayos ya mencionados, Pascal también empezó a trabajar en una obra a la que tenía planeado titular como "Apología de la Religión Cristiana", aunque no pudo terminar de estructurarla debido a su muerte en 1662.

No obstante, los borradores que hizo se conservaron en cerca de 60 fajos de unos 1,000 papeles. Fueron publicados por primera vez en 1670, de forma póstuma, en una edición francesa titulada "Pensées sur la religion et autres sujets" «Pensamientos sobre la religión y otros temas». Actualmente, esta obra representa el libro más famoso de Pascal, y a menudo se le llama simplemente los "Pensées" o "Pensamientos", de Pascal. Sus palabras más tarde llegarían a oídos de otros científicos creyentes como Wilhelm Leibniz y Louis Pasteur.

En la apología, Pascal había emprendido una lista de profecías retomando versos del Antiguo testamento, para demostrar la verdad mesiánica de Cristo. [Pensamientos 11:727 (pp. 315-316)] Además el libro también incluye un famoso argumento conocido como la "Apuesta de Pascal", donde Blaise pesa la ganancia contra la pérdida posible por creer en Dios.

Dirigiéndose a los a los escépticos, escribió:
“Usted tiene dos cosas que perder: la verdad y el bien, y dos cosas que comprometer: su razón y su voluntad, dos más: su conocimiento y su bienaventuranza; y su naturaleza posee dos cosas de las que debe huir: el error y la miseria. Su razón no está más dañada, eligiendo la una o la otra, puesto que es necesario elegir. He aquí un punto vacío. ¿Pero su bienaventuranza? Vamos a pesar la ganancia y la pérdida, eligiendo cruz. Es un hecho que Dios existe. Estimemos estos dos casos: si usted gana, lo gana todo; si usted pierde, no pierde nada. Apueste, sin vacilar, que Él existe.”

“Si Dios no existe, uno no pierde nada al creer en él, mientras que sí existe uno pierde todo por no creer.”

“Prefiero equivocarme creyendo en un Dios que no existe, que equivocarme no creyendo en un Dios que sí existe. Porque si después no hay nada, evidentemente nunca lo sabré y me hundiré en la nada eterna; pero si sí hay algo, si sí hay alguien, tendré que dar cuenta de mi actitud de rechazo.”

A continuación se citan fragmentos extraídos exclusivamente de Pensées. Se incluyen concordancias bíblicas para demostrar cómo el pensamiento filosófico estaba repleto de creencias bíblicas y cristianas.

* Sobre el conocimiento a nuestro alcance y las formas de abordarlo:
"Cuando leemos demasiado rápido o demasiado despacio, no entendemos nada."

"Dado que no podemos saber todo lo que hay que saber sobre cualquier cosa, hemos de saber un poco de todo."
* Sobre la limitación de los sentidos:
"Los sentidos engañan a la razón con falsas apariencias y esa misma trampa que hacen a la razón, la reciben de ella a su vez. Las pasiones del alma, turban a los sentidos, y le producen impresiones falsas, mienten y se engañan a porfía."  (Concordancia: Isaías 5:21, Proverbios 26: 12)
"No sólo las viejas y tempranas impresiones nos engañan, el encanto de la novedad tiene el mismo poder."  

* Sobre los prejuicios de los seres humanos:
"Los hombres desprecian la religión; la odian, y tienen miedo de que sea verdad."
"El hombre está dispuesto siempre a negar todo aquello que no comprende."
"La gente está generalmente más convencida por razones que ellos mismos descubren de aquellas que se encuentran por otros." (Concordancia: Proverbios 21:2)
* Sobre la miseria del hombre:
"La grandeza del hombre está en que se conoce a sí mismo como miserable."
"Salomón y Job, los hombres que han conocido la miseria del hombre y que han hablado mejor que nadie sobre ella: el uno, el más dichoso, el otro, el más desgraciado; el uno conoce, por experiencia, la vanidad de los placeres; el otro, la realidad de los males." (Concordancia: Eclesiastés 2:10-11, Eclesiastés 12:6-8, Job 15:20-34)

"No hay nada sobre la tierra que no muestre o la miseria del hombre o la misericordia de Dios, o la impotencia del hombre sin Dios, o la potencia del hombre con Dios." (Concordancia: Salmos 127:1, Salmos 39:6, Salmos 36:6-7, Mateo 15:13)
“La sensibilidad del hombre para las pequeñas cosas y la insensibilidad [para las] mayores cosas; señal de una extraña inversión.”

"Si no conocemos que nosotros mismos estamos llenos de orgullo, de ambición, de lujuria, de debilidad, de miseria y de injusticia, estamos verdaderamente ciegos. Y si, sabiendo esto, no deseamos ser liberados, ¿que se podrá decir del hombre...?"   
"Fatiga: Nada es tan insoportable para el hombre como el estar completamente en reposo, sin pasiones, sin negocios, sin diversión, sin estudio. Entonces se siente su nada, su desolación, su insuficiencia, su dependencia, su debilidad, su vacío."    

"¡Que hueco y lleno de suciedad es el corazón del hombre!" (Concordancia: Job 33:4, Marcos 7:20-23, Jeremías 17:9, 10)
"Los hombres están tan forzosamente locos, que no estar loco, equivaldría a otra forma de locura." (Concordancia: 1 Corintios 1:18)
"Si un soldado o u
n trabajador se queja de las dificultades de su lote, está para no hacer nada." 
"Que haya hombres indiferentes a la pérdida de su ser y al peligro de una eternidad de desdicha, esto no es una cosa natural."

"Los que se hallan en el desorden dicen a los que se hallan en orden que son éstos los que se alejan de la naturaleza, y cada uno de ellos cree seguirla, como los que van en un navío creen que los que están en la orilla, huyen." (Concordancia: Mateo 23:35-35, Mateo 15:14, Isaías 5:20)

* Sobre la falsa felicidad, el entretenimiento vano, la imaginación engañosa:
"Quien no ve la vanidad del mundo, es bien vano el mismo. . . Pero quitadles su diversión, y los veréis secarse de tedio. Sienten entonces su nada, sin conocerla: el ser bien desgraciado, entrar en una tristeza insoportable, tan pronto como se ve reducido a considerarse a sí mismo, ya no es tan divertido." (Concordancia: Lucas 6:25)

"Si nuestra condición fuera verdaderamente feliz, no buscaríamos la diversión de allí a fin de hacernos felices a nosotros mismos."  

"Cuando las pasiones se enseñorean de nosotros, son vicios." 
"Hay vicios que no se mantienen en nosotros sino por otros vicios, y quitando el tronco, se arranca como ramas de él." (Concordancia: Mateo 5:29-30)

"Cuando todo está igual de agitado, nada parece estar tan agitado, como en un barco. Cuando todos tienden al libertinaje, ninguno parece hacerlo. El que se detiene le llama la atención los excesos de los otros, como un punto fijo." (Concordancia: Isaías 5:20)

"No es bueno ser demasiado libre. No es bueno tener todo lo que uno quiere." 
Para Pascal, la diversión y la imaginación mundana representan las miserias del hombre, falsedades efímeras que lo ciegan para encontrar la verdad y la vida:
"La única cosa que nos consuela de nuestras miserias, sin sacarnos de ellas, es la diversión, y sin embargo, es la mayor de nuestras miserias porque es esa la que nos impide principalmente pensar en nuestra condición, y que hace perder insensiblemente.

Sin ésta, estaríamos en el tedio, y este tedio nos impulsaría a buscar el medio más sólido y seguro de salir de él; pero la diversión nos entretiene y nos hace llegar invisiblemente a la muerte." (Concordancia: Proverbios 10:23)

"La muerte es más fácil de soportar sin pensar en ella, que el pensamiento de la muerte, sin el peligro de ella." (Concordancia: Salmos 10:6-11, Salmos 49:17-20)

"Se corre descuidado al precipicio, después de que se ha puesto delante de nosotros alguna cosa que nos impide verlo." (Concordancia: Lucas 6:39)

 "El orgullo contrapesa, y lleva consigo todas las miserias. He aquí un extraño monstruo y un extravío bien visible." (Concordancia: Proverbios 16:18)

"Curiosidad: no es más que vanidad [en la cuál] lo más frecuente no es querer saber más, sino querer hablar más de ello." (Concordancia: 1 Timoteo 6:3-4)

"Imaginación: es esa parte engañosa del hombre, esta muestra de error y falsedad, cuanto más engañosa, no lo es siempre; porque sería una regla infalible de verdad, si fuera una regla infalible de mentira; pero siendo a lo más menudo falsa, no da señal alguna de su naturaleza, dando la impresión del mismo carácter en lo verdadero y en lo falso. . .

Esta potencia arrogante, enemiga de la razón, que le gusta controlarla o dominarla. Ha puesto en el hombre una segunda naturaleza para mostrar cuán convincente es. Ella hace a los hombres felices y tristes, sanos y enfermos, ricos y pobres, fuerza razones para creer, dudar, y negar, atenúa los sentidos, o los estimula, ella tiene a sus necios y a sus sabios, y nada nos disgusta más que ver que llene a sus devotos con una satisfacción más plena y entera de lo que hace la razón. Aquellos que tienen una imaginación vigorosa están mucho más satisfechos con sigo mismos de lo que el sabio puede razonablemente estar.

Ellos desprecian a los hombres con soberbia, discuten con atrevimiento y confianza, otros con miedo y desconfianza, y esta alegría en el semblante a menudo les da la ventaja en la opinión de los oyentes, tal favor tiene el sabio imaginativo a los ojos de los jueces de tal naturaleza. 

La imaginación no puede hacer sabios a los tontos, pero los alegra, para envidia de la razón, que sólo puede hacer a sus amigos miserables, una los cubre de fama, la otra de vergüenza. . ."   (Concordancia: Jeremías 9:14)
"Imaginación; ¡Diversión vana, engañadora, <comedia>! "
"Se engañan buscando por ahí la estimación de los hombres." [335]
* Sobre el mundo, (el status quo, la forma mundana de vivir):
"¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo si pierde su alma?"  (Citando a Jesucristo; En Mateo 16:26)
"Las condiciones más cómodas para vivir según el mundo son las más difíciles para vivir según Dios." (Concordancia Santiago 4:1-4)
* Sobre la aflicción y el dolor:
"Ego vir videns" <Yo soy el hombre que ha visto aflicción> (Citando Jeremías,  Lamentaciones 3:1) 
"No es vergonzoso para el hombre sucumbir bajo el dolor, y si lo es sucumbir bajo el placer." (Concordancia: Hebreos 11:25,  2 Corintios 7:10)
* Sobre la auto-justificación:
"No se le permite [ni] al más equitativo de los hombres ser juez de su propia causa."  
* Sobre los incrédulos, ateos y escépticos, su situación ante Dios:
"Nada es más cobarde que hacerse el valiente contra Dios." (335)

"Imagínese una porción de hombres encadenados, y todos condenados a muerte, siendo ahorcados cada día los unos a vista de los otros, viendo los que quedan, su propia condición en la de sus semejantes, y mirándose los unos a los otros aguardando su turno. . .

Un hombre que está en un calabozo sin saber si se ha dictado su decreto de arresto, no disponiendo de más de una hora para saberlo, pero teniendo tiempo suficiente para revocarlo si es que ya se dictó, es contra la naturaleza que emplee esa hora en no informarse sobre el decreto, y se ponga a 'jugar a as cartas'."
"Comenzar por compadecer a los incrédulos: son desgraciados por su condición. No sería preciso injuriarlos más que en el caso que esto sirviera, pero esto les daña."  (Concordancia: 1 Pedro 3:9)

"--ya que los incrédulos no sirven para manifestar la verdad de la redención con santidad de sus costumbres, a lo menos sirven admirablemente para manifestar la corrupción de la naturaleza con dictámenes tan opuestos a la naturaleza."
"No solamente el celo de los que le buscan, prueba la existencia de Dios, sino también la cegedad de los que no le buscan."

"En lugar de quejarse de que Dios se había escondido a sí mismo, le darás las gracias por no haber revelado tanto de Sí mismo, y también le darás las gracias por no habérsele revelado a los soberbios altivos, indignos de conocer a tan santo Dios."  (Concordancia: Lucas 10:21)

“Es justo que un Dios tan puro no se descubra sino a aquellos cuyo corazón está purificado.”

"Él se esconde a Sí mismo de aquellos que lo tientan, y luego se revela a Sí mismo a aquellos que lo buscan, porque los hombres son, tanto indignos, como capaces de [conocer a] Dios." [557]

"La naturaleza confunde a los escépticos y la razón refuta a los dogmáticos."
* Sobre la guerra y el autoritarismo:
"Es una guerra extraña y largo plazo, la guerra que la violencia siempre está librando contra la verdad. Todos los esfuerzos de la violencia no tienen poder para debilitar a la verdad, y sólo sirven para hacerla más fuerte."   
"La tiranía consiste en el deseo de dominación universal fuera de su orden [verdadero]... La tiranía está en querer conseguir por un camino, lo que se debe tener por otro." [Concordancia: Miqueas 3]
"La justicia sin la fuerza es impotente, la fuerza sin la justicia, es tiránica."
* Sobre las relaciones humanas:
"Se forma [el] espíritu y el sentimiento por las conversaciones. Se malea el espíritu y el sentimiento por las conversaciones.  Así, las buenas o malas [conversaciones], lo forman o lo malean. <Corrumpunt bonos mores colloquia prava>."  (Alusión directa a  1 Corintios 15:33)

"El engaño mutuo es el fundamento de la sociedad. . . La unión que hay entre muchos hombres no está fundada mas que sobre este engaño mutuo, y pocas amistades quedarían en este mundo si cada uno supiera lo que su amigo dice de él en ausencia suya, aun cuando sus palabras fueran sinceras y desapasionadas." (Concordancia: Jeremías 9:4, Salmos 41:9, Miqueas 7:5)

"El hombre no es más, por consiguiente, que [un] disfraz, mentira e hipocresía para sí mismo y ante los demás. No quiere que se le diga la verdad, y evita decirla a otros, y todas estas disposiciones tan alejadas de la justicia y de la verdad, tienen una raíz en su corazón." (Concordancia: Marcos 7:20-23  Jeremías 17:5, Mateo 7:15,  Jeremías 17:9, 10)

"Las palabras amables no cuestan mucho, sin embargo, logran mucho."(Concordancia: Proverbios 15:1, Proverbios 16:24)
"Yo censuro igualmente  a los que se toman el partido de alabar al hombre, y a los que toman el de vituperarlo."

* Sobre la vanalidad de costumbres:
"Los padres temen que el amor natural de los hijos desaparezca. ¿Que es por consiguiente esa naturaleza sujeta a desaparecer?. La costumbre esa una mala naturaleza que destruye a la primera." (Concordancia: Colosenses 2:8)
"Qué extraña vanidad es la pintura, atrae la admiración por parecerse al original, el cuál no se admira."
* Sobre las posesiones:
"...'Mío', 'tuyo', este perro es mío, dicen esos pobres niños, aquél es mi sitio al sol [...] he aquí la usurpación de la tierra." [231]
 * Sobre otras religiones:
"Veo muchas religiones contradictorias, y por lo tanto todas falsas, salvo una. Cada una quiere ser creído por su propia autoridad, y amenaza a los no creyentes. Por lo tanto, no creo en ellas. Cada uno puede decir esto, cada uno puede llamarse a sí mismo un profeta. Pero veo que en la religión cristiana, las profecías donde sea se han cumplido, y eso es lo que cada una [de las otras] no puede hacer." 

"Diferencia entre Jesucristo y Mahoma —
Mahoma no fue predicho; Jesucristo fue profetizado.  Mahoma mató; Jesucristo se ofreció a sí mismo para ser inmolado.  Mahoma prohibió la lectura, los apóstoles ordenaron leer.
Mahoma estableció una religión, poniendo a sus enemigos a muerte, Jesucristo, ordenando a sus seguidores a dar sus vidas." (Concordancia: Mateo 20:28)

Nota: Pascal se refería a cuando Mahoma instruyó a sus seguidores a maldecir y perseguir a sus enemigos (Sura 2:161), en contraste con Jesucristo, quien instruyó a sus discípulos a "bendecid a los que os maldigan" (Lucas 6:28) y "amad a vuestros enemigos" (Mateo 5:44). 

* Sobre la apostasía y la hipocresía:
“Si no actúas como piensas, vas a terminar pensando como actúas.” 
"Falsa humildad: Orgullo." (Concordancia: Mateo 23:25-26)
"Es un falso celo mantenerse en la verdad, mientras se hiere a la caridad." (Caridad en este contexto equivale a "amor", como se presenta en las Escrituras)
"La fuente de todas las herejías es la exclusión de algunas verdades; y la fuente de todas las objeciones que nos hacen los heréticos es la ignorancia de alguna de esas verdades." (Concordancia: Proverbios 30:6)

* Sobre la muerte inesperada:
"<el // sujeto que se regocija y se jacta con la cabeza levantada de este modo... "regocijemonos pues: vivamos sin temor y sin inquietud y esperemos los dones: porque es incierto, y veremos después lo que sucede de nosotros "... así siempre están fingiendo sus sentimientos." [445. 13] (Concordancia: Lucas 12:13-21; Isaías 22:13; Salmos 10:4)

* Sobre la condenación:
"Una de las confusiones de los condenados será ver que ellos son condenados por su propia razón, por lo cuál pretendieron condenar la religión cristiana."   (Concordancia: Proverbios 3:5-6)

* Sobre los caminos que se toman en la vida:
"Los caminos son como ríos, que andan y llevan." (Concordancia: Isaías 43:19)
"Uno no se fastidia de comer y dormir todos los días porque el hambre y el sueño renacen, sin esto, se fastidiaría. Así, sin el hambre de las cosas espirituales, el fastidio. Hambre de justicia: Octava bienaventuranza." (En referencia a Mateo 5:6)
"En todas las acciones debemos mirar más allá de la acción en nuestro estado pasado, presente y futuro, y a otros a los que les afecte, y ver las relaciones de todas esas cosas. Y entonces seremos muy cautelosos."   

"Es justo que se siga lo que es justo, es necesario que se siga lo que es más fuerte." (Concordancia: Salmos 7:11)

"Yo quisiera inducir al hombre a desear [hallar] la verdad, a estar presto y desprendido de pasiones para seguirla donde se halla de encontrar, sabiendo que el conocimiento está obscurecido por las pasiones, yo bien quisiera que él odiase la concupiscencia que le determina por sí misma, a fin de que no le ciegue para hacer su elección y que no le detenga cuando haya elegido."  

"El mal, es fácil, [en el mundo] hay una infinidad; el bien, [es] único."(Concordancia: Mateo 7:13)

* Sobre el amor y el corazón:
"No se consulta mas que al oído porque se carece de corazón." (Concordancia: 1 Corintios 2:9)
"El que ama a alguien por causa de su belleza, ¿lo ama?. No, porque cuando las viruelas maten a la belleza, sin matar a la persona, harán que el ya no le ame más." (Concordancia: 1a Samuel 16:7)

"Cuando no se ama demasiado no se ama lo suficiente.”
"En el corazón de todo hombre existe un vacío que tiene la forma de Dios. Este vacío no puede ser llenado por ninguna cosa creada. Puede ser llenado únicamente por Dios, hecho conocido mediante Cristo Jesús." (Concordancia: Juan 1:18)
"Lo que no aman la verdad, toman el pretexto de la alteración de la multitud de los que la niegan, y así, su error no viene sino de que no aman la verdad o la caridad, y por eso no tienen excusa!" (Concordancia: Proverbio 29:9-10, Proverbios 29:7,  Mateo 24:9)

* Sobre la humildad:
"La virtud de un hombre no se debe medir por sus esfuerzos, sino por su estado ordinario."
"Las bellas acciones ocultas son las más estimables" (Concordancia: Mateo 6:1-18)
"¿Queréis que se hable bien de vosotros?. No habléis de ello." (Concordancia: Lucas 14:11)
* Sobre la fe:
"En la fe hay suficiente luz para aquellos que quieren creer y   suficiente oscuridad para los ciegos que no lo hacen." (Concordancia: 1 Juan 1:7, Juan 3:19)
"Un grano echado en buena tierra, produce. Un principio depositado en buen espíritu, produce." (Alusión a Mateo 13:8)
"No entendemos nada de las obras de Dios a menos que las tomemos como un principo." (Concordancia: Hebreos 11:6)
"Le ha agradado a Dios que las verdades divinas no deban ingresar al corazón a través de la comprensión, sino la comprensión a través del corazón." (Concordancia: Mateo 11:25-26)

* Sobre el temor y la esperanza:
"Temor malo: no el que proviene de lo que se cree ser Dios, sino de lo que se duda si es o no es. El temor bueno viene de la fe, el falso temor viene de la duda. El temor bueno es de la esperanza, porque ésta nace de la fe, y se espera en Dios que se cree, el temor malo se junta con la desesperanza, porque se teme a Dios, en el que no se tiene fe. Los unos temen perderlo, los otros temen hallarlo." (En referencia a 1 Juan 4:8, Job 28:8)

* Sobre la oración:
"Las mayoría de las miserias del hombre derivan de no ser capaz de estarse quieto en una habitación."  (Concordancia: Mateo 6:6)
"Es necesario guardar silencio tanto como se puede, y no conversar mas que con Dios, que sabemos, es la verdad."  (Concordancia: Salmos 34:13 Santiago 1:26, Proverbios 13:3)
 * Sobre buscar a Dios:
“Sólo conozco dos tipos de personas razonables: las que aman a Dios de todo corazón porque le conocen, y las que le buscan de todo corazón porque no le conocen.”  
* Sobre el hombre, hecho a imagen y semejanza de Dios:
"La naturaleza [del hombre] tiene perfecciones, a fin de demostrar que está hecha a la semejanza de Dios, y defectos, para demostrar que sólo es a su imagen."  (En referencia a Génesis 1:26-27)

* Sobre el conocimiento de Dios:
"El conocimiento de Dios sin el de la miseria del hombre engendra el orgullo. El conocimiento de esta miseria sin el de Dios, engendra la desesperanza. El conocimiento de Jesucristo es el [único] por medio del cuál hallamos a Dios y a nuestra miseria." (Concordancia: Romanos 1:21, 1 Timoteo 2:5,  2 Corintios 4:6)

"El conocimiento de Dios sin el de la miseria del hombre, causa orgullo. El conocimiento de la miseria del hombre sin el conocimiento de Dios causa desesperación. El conocimiento de Jesucristo constituye el punto medio, porque en Él, nos encontramos con Dios y con nuestra miseria."

* Sobre el cristianismo:
"LOS HOMBRES blasfeman lo que no conocen. La religión cristiana consiste en dos aspectos. Es de interés igualitario que los hombres los conozcan, y es igualmente peligroso ser ignorante de ellos. Y es igualmente de la misericordia de Dios que Él nos ha dado indicaciones de ambos.

Y, sin embargo, tienen el atrevimiento de concluir que uno de estos aspectos no existe, del cuál se habría causado que ellos hubieran de inferir el otro. Los sabios que han dicho que hay un solo Dios han sido perseguidos; los judíos fueron odiados, y aún más a los cristianos. Ellos han visto a la luz de la naturaleza que si hay una religión verdadera en la tierra, el curso de todas las cosas debe tender a ella como a un centro. 
Todo el curso de las cosas debe tener por objeto el establecimiento y la grandeza de la [verdadera] religión. Los hombres deben tener en su interior los sentimientos conforme a lo que esta religión nos enseña. Y, por último, la religión debe ser así el objeto y el centro al que tienden todas las cosas, de modo que cualquiera que conozca los principios de la religión puede dar una explicación tanto de toda la naturaleza del hombre, en particular, como de todo el curso del mundo en general.

Y por este motivo se toman ocasión para denigrar la religión cristiana, porque la entienden mal. Se imaginan que consiste simplemente en la adoración de un Dios considerado tan grande, poderoso y eterno, que es estrictamente deísmo, algo casi tan lejos de la religión cristiana como el ateísmo, que es exactamente lo contrario. Y de allí llegan a la conclusión de que esta religión no es verdad, porque no vemos que todas las cosas estén de acuerdo con el establecimiento de este aspecto, que Dios no se manifestaría a los hombres con todas las pruebas que Él podía mostrar. 

Que concluyan lo que quieran contra el deísmo, no concluirán nada en contra de la religión cristiana, que propiamente consiste en el misterio del Redentor, quien, uniendo en Sí mismo las dos naturalezas, humana y divina, ha redimido a los hombres de la corrupción del pecado con el fin de conciliar en su persona divina a Dios. 

La religión cristiana por lo tanto enseña a los hombres estas dos verdades: que hay un Dios que los hombres pueden conocer, y que hay una corrupción en su naturaleza que los hace indignos de Él. Es igualmente importante para los hombres el conocer estos dos aspectos, y es igualmente peligroso que el hombre conozca de Dios sin conocer la propia miseria del hombre, y que conozca su miseria sin conocer al Redentor que lo puede liberar de ella.  

El conocimiento de solo uno de estos aspectos da lugar a la soberbia de los filósofos, que han conocido de Dios, y no de la miseria de ellos mismos, o a la desesperación de los ateos, que conocen su propia miseria, pero no al Redentor.  

Aquellos que caen en el error, erran sólo a por la falta de ver una de estas dos cosas. Podemos, entonces, tener un gran conocimiento de Dios sin el de nuestra propia miseria, y de nuestra propia miseria, sin el conocimiento de Dios. Pero no podemos conocer a Jesucristo sin conocer a la vez tanto a Dios como a nuestra propia miseria.

Por lo tanto, aquí no voy a emprender el tratar de demostrar por razones naturales o la existencia de Dios, o la Trinidad, o la inmortalidad del alma, ni nada por el estilo, no sólo porque no me sienta lo suficientemente capaz de encontrar en la naturaleza argumentos para convencer a los ateos endurecidos, sino también porque tal conocimiento es inútil y estéril sin Jesucristo. 

A pesar de que un hombre esté convencido de que las proporciones numéricas son verdades inmateriales, eternas y dependientes de una primera verdad, en la que subsisten, y que se llama Dios, no diría que tal hombre esté muy avanzado en camino a su propia salvación. El Dios de los cristianos no es un Dios que no es simplemente el autor de las verdades matemáticas, o del orden de los elementos; ese es el punto de vista de los paganos y de los epicúreos. Él no es meramente un Dios que ejerce su providencia sobre la vida y el destino de los hombres, para otorgar a los que le adoran una vida larga y feliz. Esa fue la parte de los judíos. 
Pero el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob, el Dios de los cristianos, es un Dios de amor y de consuelo, un Dios que llena el alma y el corazón de aquellos a los que Él posee, un Dios que los hace conscientes de su miseria interior, y de Su infinita misericordia, que se une a Sí mismo a su alma más profunda, que la llena de humildad y alegría, con confianza y amor, que los hace incapaces de cualquier otro fin, que Él mismo." (Pascal, Pensées, Sección VII - The Fundamentals of The Christian Religion [Los Fundamentos de la Religión Cristiana]; Concordancia: Salmos 50:16; 1 Juan 4:8-9)

* Sobre Jesucristo:
"Jesucristo... enseñó a los hombres que se amaban a sí mismos que ellos estaban ciegos, enfermos, miserables y [eran] pecadores, [y] que era necesario que Él los liberara, los iluminara, los bendijera y los sanará, y que esto sería efectuado por medio de la negación de nosotros mismos, y por medio de seguirlo, a través de sufrimiento y la muerte en la cruz." (Concordancia: Lucas 9:23,  Mateo 16:25, Juan 15:5, Romanos 6:11, Gálatas 2:20)

"Conocemos a Dios sólo por Jesucristo. Sin este mediador, toda la comunión con Dios es quitado; por medio de Jesucristo conocemos a Dios. Todos los que han afirmado conocer a Dios, y probarlo sin Jesucristo, sólo han tenido pruebas. Pero como prueba de Jesucristo tenemos las profecías, que son pruebas sólidas y palpables. Y estas profecías, habiéndose cumplido y probadas como ciertas por eventos  marcan la certeza de estas verdades y, por tanto, la divinidad de Cristo. En Él, entonces, y por medio de Él, podemos conocer a Dios." (Concordancia: Colosenses 1:19-23, Romanos 5:11, 2 Corintios 5:17-18)
"No sólo conocemos a Dios por Jesucristo, también nos conocemos a nosotros mismos sólo por medio de Jesucristo. Sabemos de la vida y la muerte sólo a través de Jesucristo. Apartados de Jesucristo, no sabemos lo que es nuestra vida, ni nuestra muerte, ni Dios, ni a nosotros mismos." (Concordancia: Mateo 11:27,  Juan 15:15)

"Jesucristo es un Dios a quien nos acercamos, sin orgullo y ante quien nos humillamos sin desesperación." (Nº 528). (Concordancia: Juan 20:27-29, Santiago 4:6-10)
"Sin Jesucristo el hombre estaría en el vicio y la miseria, con Jesús Cristo, el hombre es libre de vicio y la miseria, en él es toda nuestra virtud y nuestra felicidad. Fuera de Él no hay más que el vicio, la miseria, la oscuridad, la muerte, la desesperación."

* Sobre profecías mesiánicas:
"Moisés y Job, el uno, judío, el otro, gentil. Ambos miran a Jesús Cristo como su centro común y objetivo: Moisés, en relación a las promesas de Dios a Abraham, Jacob, los demás, y sus profecías; y Job: 'Quis mihi det ut, etc Scio enim quod Redemptor meus Vivit' [“Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo”]." (Concordancia: Job 19. 25-27)
* Sobre Cristo como mediador entre el hombre y Dios:
"Todos los que buscan a Dios sin Jesucristo, y que descansan en la naturaleza, o no encuentran luz que les satisfaga, o pasan a formarse a sí mismos un medio de conocimiento de Dios, sin un mediador. De esa manera o caen en el ateísmo, o en el deísmo, dos cosas que la religión cristiana aborrece casi por igual. Sin Jesucristo, el mundo no existiría, porque se necesitaría o que eso fuera destruido, o que fuera un infierno." (Concordancia: Juan 3:18)

"Lo que produce el conocimiento que se obtiene de Dios, sin Jesucristo, es comunicar sin mediador, con el Dios que se ha conocido sin mediador. En cambio los que han conocido a Dios, por mediador, conocen la propia miseria." (Concordancia: 1 Timoteo 2:5, Romanos 1:21, Salmos 144:3-4)

* Sobre la paz de Cristo:
"Si nos dejamos creer que el hombre comenzó con la gracia divina, y que la perdió a causa del pecado, y que puede ser redimido sólo por la gracia divina a través de Cristo crucificado, entonces encontraremos la paz de espíritu, nunca concedida a los filósofos. El que no puede creerlo, está maldito, pues pone en manifiesto por su falta de fe que Dios no lo ha escogido para darle gracia." (Concordancia: Juan 3:18)
"Salvador, Padre, sacrificador, ofrecimiento, comida, rey, sabio, legislador, afligido, pobre, tener que crear un pueblo al cual debía guiar y alimentar, y trae a su tierra ...

Jesucristo. Oficios.- Sólo Él tuvo que crear un gran pueblo, elegido, santo y escogido, para dirigir, nutrir, y trae a su lugar de descanso y santidad, para hacerlo santo a Dios, para hacerlo el templo de Dios; para reconciliar a Él, y salvarlo de la ira de Dios, para liberarlo de la esclavitud del pecado, que visiblemente reina en el hombre, para dar leyes a este pueblo, y grabar las leyes en su corazón, para ofrecerse a sí mismo a Dios para ellos, y sacrificarse a sí mismo por ellos, al ser una víctima sin mancha."

Además de los Pensamientos filosóficos, teológicos y apologéticos de Pensées, Pascal también escribió sobre estos temas en otras cartas y escritos:
"Dios se rodea con gente llena de amor que pide de Él los beneficios del amor que están en su poder: En consecuencia Él es propiamente el rey del amor." (Pascal, Discourses on The Condition of the Great)

"Señor, cuyo espíritu es tan bueno y tan amable en todas las cosas, y que estás tan misericordioso que no sólo la prosperidad sino la desgracia que le sucede a tu electo es el efecto de tu misericordia, concédeme el favor de no actuar hacia mí como a un pagano en la condición en que tu justicia me ha reducido: que al igual que un verdadero cristiano puedo reconocer ti por mi Padre y mi Dios, en cualquier condición que puedo encontrarme a mí mismo, ya que el cambio de mi condición trae ninguna a tu , y como tú eres siempre el mismo, sin embargo, tema que puede ser la de cambiar." (Prayer, to Ask of God the Proper Use of Sickness; I. p. 370)

A continuación se cita una traducción parcial de la Carta de Pascal a Madame Perier y a su marido (17 de octubre 1651), en la que el matemático plasmó su fe sobre la vida eterna después de la muerte, y su razón de ser:
"Debemos buscar consuelo de cada uno de nuestros males, no en nosotros mismos, no en los hombres, y no en nada que sea creado, sino en Dios. . .
Vamos, pues, a considerar la muerte en la verdad que el Espíritu Santo nos ha enseñado. . .
Sabemos que la vida, y la vida de los cristianos, es un sacrificio continuo, que puede ser concluido solamente por la muerte, sabemos que, como Jesucristo, estando en el mundo, se consideró y se ofreció a sí mismo a Dios como un sacrificio y una verdadera víctima; como su nacimiento, su vida, su muerte, su resurrección, su ascensión, su presencia en la comunión, y su eterno trono a la diestra, son sólo un único y un solo sacrificio, sabemos que lo que se ha logrado en Jesucristo debe llevarse a cabo también en todos sus miembros. 
Vamos, pues, a considerar la vida como un sacrificio, y dejemos que los accidentes de la vida no hagan impresión en la mente de los cristianos, excepto en medida que estos interrumpen o logran este sacrificio. Sólo llamemos a ese mal lo que entrega la víctima de Dios a la víctima del diablo, pero llamemos eso un bien que hace que la víctima del diablo en Adán, víctima de Dios, y por esta regla examinemos la naturaleza de la muerte. 
Por esta consideración, es necesario recurrir a la persona de Jesucristo, porque todo los que hay en los hombres es abominable, y como Dios mira a los hombres solamente mediante el mediador Jesucristo, los hombres también no deberían mirar ni a los demás ni a sí mismos excepto mediante Jesucristo. Porque si no tomamos este rumbo, encontraremos en nosotros mismos nada más que auténticas desgracias o placeres abominables, pero si consideramos todas las cosas en Jesucristo, encontraremos consuelo pleno, satisfacción plena, y edificación completa. 

Vamos, pues, a considerar la muerte en Jesucristo, y no sin Jesucristo. Sin Jesucristo es horrible, detestable, el horror de la naturaleza. En Jesucristo, es totalmente diferente, es benigna, santa, la alegría de los que son fieles. Todo es dulce en Jesucristo, incluso la muerte, y es por esto que Él sufrió y murió , para santificar la muerte y el sufrimiento, y en común con Dios y el hombre, Él ha estado en todo lo que es grandioso, y en todo lo que es vil, con el fin de santificar en Sí mismo todas las cosas, dejando aparte el pecado, y para ser el modelo de toda condición. . . 

Dios le levantó de los muertos, y lo envió a Su gloria prefigurado anteriormente por el fuego del cielo que cayó sobre la víctima para quemar y consumir su cuerpo, y para hacerlo vivir la vida espiritual de gloria. Esto es lo que Jesucristo ha obtenido, y lo que se ha logrado a través de su resurrección. 
Por lo tanto, este sacrificio siendo perfeccionado por la muerte de Cristo, y consumado en su cuerpo por su resurrección, en la que la imagen de la carne de pecado fue absorta por la gloria, Jesucristo había terminado por completo su parte, sólo quedaba que el sacrificio fuera aceptado de Dios, que, como el humo subía y llevaba su aroma al trono de Dios, así Jesucristo fuera, en este estado de perfecta inmolación, ofrecido, llevado, y aceptado en el trono de Dios mismo, y esto es lo que que se ha logrado en la ascensión, en la que Él subió a lo alto y por su propio poder y por el poder de su Espíritu Santo, que le rodeaba en derredor, fuera exaltado, como el humo de las víctimas, el emblema de Jesucristo, fue llevado a lo alto por el aire que  lo sostenía, la clase del Espíritu Santo, y los Hechos de los Apóstoles nos indican expresamente que Él fue recibido arriba en el cielo, con el fin de asegurarnos que este santo sacrificio logrado en la tierra fue acepto, agradable a Dios, y fue recibido en el seno de Dios, para brillar en la gloria por los siglos de los siglos. . . 

No nos acongojemos, pues, como los paganos que no tienen esperanza. . . No veamos, pues, ya más, la muerte como los paganos, sino como cristianos, esto es, con la esperanza, como San Pablo manda, ya que este es el privilegio especial de los cristianos. Ya no consideremos, pues, un cadáver como carroña putrefacta porque la naturaleza engañosa nos figure de este modo, sino como el templo inviolable y eterno del Espíritu Santo, como la fe enseña. . .

La muerte es la consumación de la bienaventuranza del alma y el comienzo de la bienaventuranza del cuerpo. Este es, sin duda, nuestra creencia y la fe que profesamos, y creo que en esto hay más de lo necesario para ayudarte a tus consolaciones, por mis pequeños esfuerzos. No debería comprometerme a llevarte esta ayuda de mí mismo, pero como son sólo repeticiones de lo que he aprendido, las doy con seguridad, rogando a Dios que bendiga estas semillas, y que les de crecimiento, ya que sin Él, no podemos hacer nada y sus santísimas palabras no echan raíces en nosotros, como Él mismo ha dicho. . . [Juan 15:5]

Está bien que seamos atribulados y consuelos como cristianos, y que el consuelo de la gracia haya de superar los sentimientos de la naturaleza , para que digamos con los apóstoles: "Somo atribulados pero no abatidos", para que la gracia no sólo esté en nosotros, sino [que sea] victoriosa en nosotros, que por lo tanto, al santificar el nombre de nuestro Padre, Su voluntad se pueda hacer la nuestra, que Su gracia puede reinar y prevalecer sobre la naturaleza, y que nuestras aflicciones puedan ser como la sustancia de un sacrificio, que Su gracia perfecciona y arrasa para la gloria de Dios, y que estos sacrificios individuales honren y precedan el sacrificio universal en el que toda la naturaleza debe ser perfeccionado por el poder de Jesucristo. . .

Por extraño que pueda parecer, creo que debemos considerar a todos los eventos de la misma manera, y que, por siniestros que nos puedan parecer, debemos esperar que Dios extraiga de ellos una fuente de alegría para nosotros si solo vamos a encomendar el rumbo de ellos a Él. . . 
El hombre es ciertamente demasiado débil para juzgar a fondo sobre el resultado de las cosas futuras. Acerquémonos, pues, esperando en Dios, y no nos cansemos a nosotros mismos por pronósticos precipitados e indiscretos. Comprometámonos, pues, a Dios para la dirección de nuestras vidas, y que la pesadumbre no prevalezca en nosotros. 

...vamos a orar a Dios que su gracia de fortalezca a nuestro Adán, para que Él pueda permanecer victorioso, y que Jesucristo puede ser el vencedor sobre él, y pueda reinar eternamente en nosotros. Amen."
Pascal terminó su peregrinaje en este mundo en 1662, a la edad de 39 años, dejando atrás todo un legado científico para la humanidad, y apologético para los creyentes.
Sus últimas palabras fueron:
"Que Dios nunca me abandone."